Rusia estaría marcando a sus mercenarios en Ucrania con tatuajes que funcionan como números de identificación. Videos que circulan en redes sociales muestran a combatientes describiendo este nuevo procedimiento. El objetivo principal de esta práctica sería dificultar la deserción de los soldados y facilitar su control. Esta medida, si se confirma, representaría una escalada en las tácticas de control ruso sobre sus fuerzas en el conflicto. La imposición de estos tatuajes generaría controversia sobre el trato a los combatientes y plantearía cuestiones sobre el respeto a los derechos humanos. Se desconoce el alcance total de esta práctica y la posible reacción de los mercenarios afectados.