Durante la noche, Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania utilizando misiles Zircon/Oniks antibuque, misiles balísticos Iskander-M/S-400 y un total de 188 drones. Las defensas aéreas ucranianas lograron interceptar y destruir 160 de estos objetivos aéreos. El ataque impactó en 18 ubicaciones diferentes a lo largo de Ucrania. Las autoridades ucranianas informaron sobre los daños causados por los ataques, aunque no se especificó la gravedad de las consecuencias. Este ataque representa una escalada en la intensidad de los bombardeos rusos sobre territorio ucraniano. Se están llevando a cabo evaluaciones completas para determinar el alcance total de los daños y las posibles víctimas. La resistencia ucraniana continúa reforzando sus sistemas de defensa aérea para contrarrestar futuras agresiones.