Rusia ha anunciado una extensión indefinida de la prohibición de exportar gasóleo, inicialmente programada para finalizar el domingo. La medida afecta también a las exportaciones de combustible marítimo y gasóleos producidos en el país. Esta decisión busca estabilizar el mercado interno ruso y controlar los precios del combustible, especialmente ante la llegada del invierno. El Kremlin aún no ha especificado una fecha para levantar la restricción, generando incertidumbre en los mercados internacionales. Analistas sugieren que la prohibición podría afectar el suministro global de diésel y aumentar los precios. Las exportaciones de gasóleo representan una porción significativa de los ingresos por combustible de Rusia. Se prevé que la extensión de la prohibición tendrá un impacto considerable en el sector energético global.