Funcionarios rusos han provocado indignación en Taiwán tras organizar una proyección privada en Taipéi del documental soviético "Derrota del Japón militarista", una producción de 81 años de antigüedad. El gobierno taiwanés considera este acto como una demostración del apoyo de Moscú a China y su respaldo al discurso chino de que Japón vuelve a constituir una amenaza militar. La proyección se realizó la semana pasada y ha generado fuertes críticas en la isla. Taiwán interpreta esta acción como una toma de postura clara de Rusia en el contexto de las tensiones regionales. La decisión rusa alimenta las preocupaciones sobre la alineación de Moscú con Pekín en asuntos estratégicos. El incidente subraya la sensibilidad política que rodea la historia de la Segunda Guerra Mundial en Asia Oriental. Este evento podría tener implicaciones en las relaciones bilaterales entre Rusia y Taiwán.