La alcaldesa de Rotterdam, Schouten, ha declarado la playa de Nesselande como zona de riesgo para la seguridad durante toda la temporada de verano, extendiendo las medidas hasta el 1 de octubre. Esta decisión se toma tras varios incidentes de altercados entre jóvenes, incluyendo una agresión con arma blanca, ocurridos en días cálidos de mayo. La policía tendrá la facultad de realizar controles preventivos y registros de vehículos a quienes accedan a la playa y al bulevar adyacente. Las autoridades han confiscado armas prohibidas como cuchillos, sprays de pimienta y objetos contundentes durante controles recientes. La medida busca garantizar la seguridad de familias y visitantes, especialmente ante la convocatoria de fiestas ilegales en redes sociales que podrían involucrar a grupos juveniles rivales. Además de los controles policiales, se reforzará la presencia de personal de seguridad, servicios municipales y trabajadores sociales a partir de los 23 grados Celsius. La alcaldesa afirma que las medidas implementadas previamente han tenido un efecto positivo en la reducción de incidentes.