El ministro interino de Trabajo de Rumanía, Dragoş Pîslaru, ha declarado que la elaboración de la nueva Ley de Salarización se basó en tres principios fundamentales. Estos incluyen un mecanismo claro de control para evitar errores del pasado. Pîslaru afirma que se exploraron todas las opciones viables para lograr la aceptación social de la ley. Sin embargo, recalcó que se respetó la realidad fiscal y presupuestaria del país en todo momento. Ahora, la responsabilidad de la decisión final recae en los partidos políticos y el Parlamento rumano. El ministro enfatizó la necesidad de un equilibrio entre las demandas sociales y la sostenibilidad económica. La ley busca modernizar el sistema salarial y abordar las desigualdades existentes.