El consejero presidencial Eugen Tomac declaró que el presidente Nicuşor Dan no promulgará la ley de salarios unificada si esta implica recortes salariales para los empleados del sistema educativo y sanitario. La ley es vista como necesaria para la administración rumana, pero no a expensas de estos sectores clave. El presidente exige garantías de que los salarios de los trabajadores de la salud y la educación no se reducirán con la nueva legislación. Tomac enfatizó esta condición como innegociable para la promulgación de la ley. La postura del presidente busca proteger el poder adquisitivo de los profesionales de la educación y la salud. Se espera que esta declaración genere debate y posibles modificaciones a la ley antes de su posible aprobación final.