El diputado liberal Lucian Bode ha admitido la necesidad de que el primer ministro designado, Adrian Veștea, cuente con el apoyo del partido AUR para asegurar los 233 votos requeridos para la investidura del nuevo gobierno. Bode no descarta la posibilidad de ofrecer cargos políticos a AUR a cambio de su respaldo. Estos puestos podrían incluir secretarios de estado, prefectos, subprefectos y jefes de instituciones a nivel nacional y regional. La declaración sugiere una apertura a negociaciones con una formación política tradicionalmente opositora. La búsqueda de apoyo de AUR refleja la dificultad del PNL para formar una mayoría estable por sí solo. Esta estrategia podría implicar concesiones significativas para asegurar la gobernabilidad. La situación plantea interrogantes sobre la futura composición y dirección política del gobierno rumano.
