Rumanía ha iniciado una campaña nacional para prevenir el acceso de menores a productos de tabaco y nicotina, buscando fomentar una cultura de responsabilidad entre los comerciantes. La iniciativa surge tras un sondeo de INSCOP Research en abril de 2026, que reveló que seis de cada diez rumanos perciben una aplicación limitada o nula de la legislación vigente que prohíbe la venta de estos productos a menores. La campaña se centra en la idea de que la apariencia no debe ser un factor determinante para verificar la edad de los compradores. Se busca reforzar la aplicación de las leyes existentes y concienciar sobre los riesgos asociados al consumo de tabaco y nicotina en la adolescencia. La iniciativa responde a una preocupación creciente sobre la facilidad con la que los menores pueden adquirir estos productos. El objetivo final es proteger la salud de los jóvenes rumanos y reducir las tasas de tabaquismo a largo plazo.