Una estudiante de Filicudi, Italia, podrá comenzar el curso escolar en su isla natal tras una solución encontrada por la directora de la escuela. La joven había escrito una carta a la Primer Ministra Giorgia Meloni expresando su preocupación por la posibilidad de tener que trasladarse para continuar sus estudios. Inicialmente, existía la posibilidad de que la estudiante no pudiera asistir a clases presenciales debido a la falta de alumnos suficientes para mantener un curso en la isla. La directora escolar ha implementado un modelo de enseñanza híbrido, combinando clases presenciales y online, para garantizar la continuidad educativa de la estudiante y otros alumnos. Esta medida permite que la joven curse primero de la ESO en Filicudi, evitando así el desplazamiento. La situación ha generado atención mediática y un final positivo gracias a la intervención y la flexibilidad de la institución educativa.