En Dordrecht, Países Bajos, 21 cuerpos fueron trasladados en secreto de un cementerio a otro sin el conocimiento ni consentimiento de los familiares ni de las autoridades municipales. El incidente ocurrió después de que expiraran los derechos de sepultura en el cementerio Dubbeldam en 2020, y se descubrieron restos que no podían ser enterrados en una fosa común. Un empleado del cementerio decidió trasladarlos al cementerio Essenhof, donde fueron reenterrados en bóvedas existentes. La decisión, tomada sin permiso ni notificación, ha generado indignación. El concejal Marc Merx calificó la acción como inaceptable, enfatizando el derecho de los ciudadanos a elegir el lugar de descanso final de sus seres queridos. Las autoridades están trabajando para identificar los cuerpos y planean devolverlos a Dubbeldam para un nuevo entierro. Se ha enviado una carta a los familiares de los fallecidos enterrados entre 1997 y 2003 en una sección específica de Dubbeldam, informándoles de la posible afectación.