Un reciente ataque en el Golfo de Omán, con víctimas de nacionalidad india, ha exacerbado las tensiones entre Estados Unidos e India, poniendo en riesgo la cohesión del Cuádruplo –alianza informal conformada por EE.UU., Japón, Australia e India–. Este incidente complica los esfuerzos del grupo por reducir la dependencia global de China en el suministro de minerales críticos. Las diferencias entre Washington y Nueva Delhi podrían frenar el avance de la agenda del Cuádruplo, diseñada para contrarrestar el dominio chino en este sector estratégico. A pesar de estas fisuras, existen factores que podrían impulsar una nueva unidad dentro del bloque. El ataque al petrolero subraya la fragilidad de la cooperación regional y la importancia de la estabilidad en el Golfo. La capacidad del Cuádruplo para superar esta crisis determinará su efectividad futura frente a la influencia china.