La policía de Punjab y el Departamento de Control del Crimen (CCD) admitieron un "error" en el tiroteo que causó la muerte de una niña de nueve años, Hania, y heridas a su padre y hermano en Chakwal. El incidente ocurrió la semana pasada cuando oficiales del CCD abrieron fuego contra el vehículo familiar, confundiéndolo con el de unos ladrones. Las autoridades calificaron el suceso como una "negligencia criminal", atribuyéndola a la falta de entrenamiento del oficial involucrado. Tanto el Inspector General de Policía de Punjab, Abdul Karim, como el Inspector General Adjunto del CCD, Sohail Zafar Chattha, aseguraron que el caso no será encubierto ni justificado. Se ha prometido una investigación exhaustiva para llevar a los responsables ante la justicia y se reconoce la necesidad de mejorar la capacitación dentro del CCD. Las autoridades enfatizaron la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas para mantener la confianza pública.