La diferencia entre el salario mínimo y el salario medio en Portugal se está estrechando, fenómeno conocido como compresión salarial. Este escenario se produce en un contexto de bajo crecimiento de la productividad nacional. Expertos advierten que, sin un aumento significativo de la productividad, la compresión salarial continuará, afectando potencialmente la competitividad y el atractivo de empleos mejor remunerados. El aumento del salario mínimo, sin un paralelo incremento en la productividad, contribuye a esta dinámica. La situación plantea desafíos para la política económica y la sostenibilidad del mercado laboral. Se considera crucial impulsar la productividad para evitar una mayor erosión de las diferencias salariales y fomentar un crecimiento económico equilibrado.