La ciudad de Praga ha instalado una nueva señal de tráfico LED en una concurrida calle de Smíchov como parte de una prueba piloto de seis meses. Esta señal, con un costo de 380.000 coronas checas, utiliza diodos LED sobre un fondo negro para mostrar información variable según las necesidades. A pesar de la inversión y la novedad del sistema, las autoridades municipales reportan que muchos conductores continúan estacionando en zonas prohibidas, ignorando la señalización. El objetivo de la prueba piloto es evaluar la efectividad de esta tecnología para mejorar el cumplimiento de las normas de tráfico. Hasta el momento, los resultados sugieren que la señal, por sí sola, no es suficiente para evitar las infracciones. Se espera analizar los datos recopilados durante el período de prueba para determinar si se implementarán medidas adicionales.
