Una extensa pared de hormigón de más de 700 metros, propiedad del Ministerio de Defensa checo en Praga, está siendo transformada en una galería de arte callejero al aire libre. El proyecto, denominado "Mural Ruzyně", es parte del festival Urban Pictus y cuenta con la participación de alrededor de treinta artistas de la República Checa y de otros países. La creación de este mural, con una superficie aproximada de 1800 metros cuadrados, se extenderá hasta el 30 de junio. La obra colectiva explorará el tema de "La belleza de la ciudad en movimiento". Se espera que el proyecto revitalice visualmente la zona y ofrezca un espacio para la expresión artística urbana. La iniciativa busca convertir un elemento infraestructural en un atractivo cultural para la ciudad de Praga.