El pasado 10 de junio, se evidenció una crítica a la calidad de los discursos políticos en Portugal. La observación señala que algunos políticos parecen no diferenciar un discurso formal de una comunicación cotidiana, como una lista de compras. Esta falta de distinción se interpreta como una carencia en la elaboración retórica de los mensajes presidenciales. La crítica implica que los discursos podrían ser más elaborados y considerar la importancia de la retórica en la comunicación política. Se subraya la necesidad de una mayor atención a la calidad y estructura de los discursos oficiales. El incidente ha generado debate sobre el nivel de preparación y el enfoque comunicacional de los representantes políticos. La situación pone de manifiesto una posible desconexión entre la importancia del cargo y la forma en que se ejerce la comunicación pública.