El gobierno portugués prevé un ahorro anual de 3,2 millones de euros gracias a la implementación de la Prestación Social Única (PSU). Esta nueva medida implica la consolidación de 13 sistemas informáticos separados en una única plataforma de gestión para las ayudas sociales. La PSU busca simplificar y optimizar la distribución de los beneficios sociales a los ciudadanos. Se espera que la unificación reduzca la burocracia y aumente la eficiencia en la administración de los recursos. La iniciativa representa un esfuerzo por modernizar el sistema de bienestar social en Portugal. El gobierno considera que este cambio mejorará la transparencia y el acceso a las ayudas para quienes las necesiten. La PSU ya está en fase de implementación y se espera que sus efectos económicos se reflejen en el presupuesto estatal.
