El gobierno brasileño propone una reforma al sistema de arrendamiento que busca abolir las ejecuciones automáticas de desalojos. Actualmente, los desalojos pueden ocurrir automáticamente tras una orden judicial. La nueva propuesta establece que todo desalojo requerirá una decisión explícita de un juez, otorgando mayor protección a los inquilinos. Esta medida forma parte de una reforma más amplia del arrendamiento y será enviada al parlamento para su consideración antes de las vacaciones legislativas. La iniciativa busca equilibrar los derechos de propietarios e inquilinos, evitando desalojos injustos o prematuros. Se espera un debate intenso en el Congreso Nacional sobre el alcance y la implementación de esta reforma.