El Papa Francisco bendijo la Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona, destacándola como una “obra maestra de piedras, colores y luz”. La visita papal conmemoró el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto catalán visionario detrás del emblemático templo. Durante la celebración, el pontífice resaltó la belleza y el simbolismo religioso de la basílica, aún en construcción tras más de un siglo. La Sagrada Familia es un ícono de Barcelona y un ejemplo único del modernismo catalán. La bendición papal subraya la importancia cultural y espiritual del monumento a nivel mundial. Se espera que la basílica se complete en 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí.