El Papa Francisco condenó la indiferencia ante la crisis migratoria durante su visita a España, específicamente en relación con las peligrosas travesías a las Islas Canarias. Durante su estancia de una semana en el país, el pontífice puso de relieve los riesgos que enfrentan los migrantes que intentan llegar a las islas. La condena se centra en la falta de atención y respuesta ante el sufrimiento de estas personas. La visita del Papa busca visibilizar la problemática y generar conciencia sobre la necesidad de una respuesta humanitaria. No se especificaron detalles sobre acciones concretas propuestas por el Papa, pero su declaración subraya la urgencia de abordar la situación. La crisis migratoria en las Islas Canarias ha aumentado en los últimos años, con un incremento en el número de personas que arriesgan sus vidas en la búsqueda de una vida mejor.