Una activista polaca, Monika Silva Koniuszek, fue hallada muerta en su domicilio en Ecuador, según denunciaron organizaciones de derechos humanos. La autopsia reveló que la causa de su muerte fue un golpe en la cabeza y estrangulamiento, contradiciendo la versión inicial del gobierno ecuatoriano que la calificó como un suicidio. Silva Koniuszek, de 41 años, investigaba presuntas irregularidades en los negocios familiares del presidente ecuatoriano de derecha. Activistas afirman que su asesinato podría estar relacionado con su investigación y buscan esclarecer las circunstancias de su muerte. La víctima deja a dos hijas menores de edad. Las autoridades ecuatorianas han iniciado una investigación, pero la oposición y grupos de la sociedad civil exigen una investigación exhaustiva e independiente. El caso ha generado preocupación sobre la seguridad de periodistas y activistas en Ecuador.