Activistas de derechos humanos aprovecharon el Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura para denunciar graves violaciones cometidas en los campamentos de Tinduf, en territorio argelino. Las acusaciones se centran en abusos contra la población saharaui a manos de elementos del Frente Polisario. Se alega que el gobierno argelino ha otorgado al Polisario un poder absoluto para ejercer la tortura y la intimidación. Las denuncias señalan un patrón de abusos sistemáticos en la región. La fecha, 26 de junio, fue utilizada como plataforma para visibilizar estas presuntas violaciones. Organizaciones de derechos humanos buscan una investigación exhaustiva sobre las acusaciones. El caso ha generado atención mediática y preocupación internacional.