El pleno de la Knesset (Parlamento israelí) aprobó una ley propuesta por el diputado Moshe Saada que establece la independencia de la Unidad de Investigación de Fraudes Policiales (Mahash) de la Fiscalía General. Mahash, encargada de investigar presuntos delitos cometidos por agentes de policía, operará ahora como una entidad separada dentro del Ministerio de Justicia. La legislación busca eliminar posibles conflictos de interés y fortalecer la supervisión de la conducta policial. La separación implica que Mahash tendrá autonomía en sus investigaciones y decisiones, sin la supervisión directa de la Fiscalía. Los defensores de la ley argumentan que esta medida aumentará la confianza pública en el sistema de justicia y garantizará investigaciones más imparciales. La oposición, por su parte, ha expresado preocupaciones sobre la posible politización de la unidad. La nueva ley entrará en vigor en los próximos meses.