Una redada policial en las afueras de París, inicialmente enfocada en el tráfico de drogas, resultó en el descubrimiento accidental de una pintura robada de Pablo Picasso. Durante el operativo, las autoridades incautaron veinte kilogramos de cannabis y miles de euros en efectivo en la residencia de un familiar de un sospechoso traficante. La obra encontrada es un retrato de Marie-Thérèse Walter, una de las musas del artista español, y su valor se estima en millones de euros. Según fuentes del periódico Le Parisien, la pintura fue sustraída previamente de un depósito en París, aunque la fecha exacta del robo aún se desconoce. Las autoridades francesas han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del robo. Cuatro personas han sido detenidas en relación con ambos casos, el de drogas y el del arte. El hallazgo representa un golpe importante contra el crimen organizado y la recuperación de un valioso patrimonio cultural.