Una nueva ley, promovida por Waldemar Cerrón, establece el Colegio Profesional de Artistas del Perú. La normativa reconoce a los artistas con formación académica, pero genera preocupación por su impacto en aquellos creadores que han desarrollado sus habilidades de manera autodidacta. Se teme que la exigencia de un título y colegiatura para acceder a oportunidades estatales pueda excluir a músicos, humoristas populares y artistas con tradiciones ancestrales. La ley ha suscitado debate sobre la definición de "artista profesional" y el valor de la experiencia frente a la formación formal. Críticos argumentan que podría limitar la diversidad y el acceso al ámbito artístico para muchos peruanos. La implementación de la colegiatura obligatoria podría convertirse en una barrera significativa para quienes no poseen un diploma universitario. La ley ya ha sido promulgada y su aplicación está generando incertidumbre en el sector cultural.