Dos tiroteos familiares ocurridos este fin de semana en los Estados Unidos han resultado en la muerte de catorce personas en total. En un incidente en Erie, Pennsylvania, nueve personas perdieron la vida a manos de un hombre de 45 años que disparó a varios miembros de su familia y a una amiga de una de las víctimas. Las autoridades aún no han revelado el motivo del ataque ni las relaciones exactas entre el perpetrador y las víctimas. En Douglas, Georgia, otro tiroteo familiar cobró la vida de cinco personas, todas aparentemente familiares del agresor, quien también falleció. Una de las víctimas en Georgia logró escapar del domicilio con heridas graves, pero murió camino al hospital. En Pennsylvania, entre las víctimas se encontraba una mujer embarazada de ocho meses, un niño de cinco años y una niña de un año. La policía de Pennsylvania declaró que las escenas dentro de las viviendas eran demasiado horribles para describir, mientras que en Georgia se investiga una posible disputa por fumar como detonante del incidente.