Un reciente estudio revela que, si bien el acuerdo de paz en Colombia contribuyó a la reducción del conflicto, otros factores han incidido significativamente en el aumento de la deforestación. La investigación indica que el desarrollo económico, especialmente la expansión de la frontera agrícola, es un motor clave de la pérdida de cobertura forestal. Anteriormente, el conflicto armado limitaba esta expansión. El estudio sugiere que el fin de las hostilidades permitió el acceso a nuevas áreas para actividades agropecuarias, intensificando la deforestación. Por lo tanto, la paz por sí sola no garantiza la protección de los bosques colombianos. Se requiere una gestión integral que considere el crecimiento económico y sus impactos ambientales. La Silla Vacía publicó los resultados de este análisis.
