Durante una ola de calor histórica en París, la residencia para personas mayores Anselme Payen, ubicada en el distrito 15, implementó medidas para proteger a sus 108 residentes. El reportaje destaca las dificultades para mantener la vigilancia y adaptar la rutina diaria ante las altas temperaturas. Los cuidados se intensificaron, pero las rutinas establecidas de los residentes presentaron un desafío adicional. La sensación térmica exacerbó la necesidad de atención individualizada, habitación por habitación. La noticia pone de relieve la vulnerabilidad de los ancianos durante las olas de calor y la importancia de una protección adecuada en estos centros. La resistencia a medidas como el uso de aire acondicionado también complicó la situación.
