El artículo analiza las distintas bases legales que sustentan los recientes ataques de Pakistán contra objetivos en Afganistán y las acciones previas de India en territorio pakistaní. A diferencia de la respuesta de India, que se considera una agresión no provocada bajo el derecho internacional, los ataques de Pakistán se justifican como represalias en autodefensa tras una serie de ataques transfronterizos perpetrados por grupos militantes con base en Afganistán. El análisis destaca que Pakistán invoca el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que reconoce el derecho inherente a la autodefensa individual o colectiva ante un ataque armado. Se argumenta que la situación difiere de la de India, ya que esta última carecía de una justificación similar bajo el derecho internacional. El texto subraya la importancia de distinguir entre represalias legítimas y agresiones ilegales en el contexto del derecho internacional humanitario. Finalmente, se enfatiza que la falta de una base legal clara para las acciones de India generó una condena internacional más amplia.