El artículo de *Dawn* analiza la influencia de instituciones financieras internacionales y potencias extranjeras en las políticas presupuestarias de países en desarrollo, particularmente Pakistán. A pesar de la soberanía nominal, la dependencia de préstamos y ayuda económica otorga un poder significativo a estas entidades para moldear las prioridades fiscales nacionales. Esta influencia se manifiesta en la imposición de condiciones estrictas a los préstamos, que a menudo priorizan el pago de la deuda sobre inversiones en salud, educación e infraestructura. El autor argumenta que esta dinámica perpetúa un ciclo de endeudamiento y limita la capacidad de los gobiernos para implementar políticas que beneficien a sus ciudadanos. La falta de transparencia en las negociaciones y la influencia de grupos de presión también complican el proceso presupuestario. El texto sugiere que la verdadera autonomía financiera de estos países se ve comprometida por estas presiones externas, afectando su desarrollo económico y social. La situación exige una mayor rendición de cuentas y una reevaluación de las relaciones financieras internacionales.