El Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán advirtió este jueves sobre las graves consecuencias de cualquier intento deliberado de bloquear el agua destinada a su supervivencia y desarrollo. El portavoz Tahir Andrabi declaró que tal acción sería considerada con la máxima seriedad y podría interpretarse como un acto de guerra, amparándose en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. La advertencia se produce tras declaraciones de un ministro indio sobre el control de recursos hídricos. Pakistán considera que el agua es vital para su agricultura y economía. La declaración busca enfatizar la importancia de mantener el flujo de agua transfronterizo. Islamabad no especificó a qué declaraciones indias se refería concretamente, pero la tensión sobre el reparto de agua entre ambos países es un tema recurrente. La situación podría escalar las ya frágiles relaciones bilaterales.