La Corte Suprema de Pakistán ha confirmado una decisión anterior que permite que dos niñas hindúes reciban fondos de Bait-ul-Mal, una institución gubernamental dedicada a brindar asistencia a personas necesitadas. El tribunal desestimó las apelaciones que cuestionaban la elegibilidad de las niñas debido a su religión. Los abogados de las niñas argumentaron que negarles la ayuda basada en su fe violaría los principios constitucionales de igualdad. La Corte Suprema estuvo de acuerdo, señalando que Bait-ul-Mal tiene como mandato ayudar a todos los ciudadanos necesitados, independientemente de su religión. Esta decisión es vista como un importante precedente en la protección de los derechos de las minorías religiosas en Pakistán. El tribunal enfatizó que la ayuda de Bait-ul-Mal no es específica para una religión y debe estar disponible para todos los solicitantes elegibles en Pakistán. La decisión reafirma el compromiso de Pakistán con la igualdad religiosa y la justicia social.