El gobierno pakistaní busca privatizar tres compañías de distribución de energía eléctrica (Discos) y ha ofrecido una rentabilidad del 20% para atraer a compradores potenciales. Esta iniciativa forma parte de un plan más amplio para abordar las pérdidas en el sector energético y mejorar la eficiencia. Las Discos en cuestión, Peshawar, Islamabad y Gujranwala, han sido objeto de intentos de privatización fallidos en el pasado. Funcionarios gubernamentales argumentan que la privatización es crucial para modernizar la infraestructura y reducir la dependencia de los subsidios estatales. Se espera que la alta tasa de retorno compense los riesgos asociados con la adquisición de estas empresas, que históricamente han sufrido pérdidas significativas. El proceso de privatización se llevará a cabo a través de una licitación competitiva, con el objetivo de completarse antes de la próxima elección. La medida ha generado debate, con algunos críticos expresando preocupaciones sobre el posible impacto en las tarifas de electricidad para los consumidores.