Las primeras negociaciones entre Estados Unidos e Irán, celebradas en Suiza, concluyeron con un comunicado conjunto y un plan de acción coordinado. Pakistán desempeñó un papel central como mediador principal en estas conversaciones, mientras que Qatar brindó apoyo. Paralelamente, los países del grupo R-4 se reunieron en El Cairo para buscar un respaldo regional unificado al acuerdo. La división de roles entre los mediadores fue clara durante el proceso. Este encuentro representa un paso significativo hacia una posible distensión entre Washington y Teherán. Se espera que las próximas etapas de negociación profundicen en los detalles del acuerdo alcanzado. El éxito de estas conversaciones podría tener implicaciones importantes para la estabilidad regional.