Un nuevo estudio del MIT revela que el deterioro de la capa de ozono comenzó mucho antes de lo que se pensaba, a partir de 1957. Contrario a la creencia popular, el problema no se originó con el "agujero" antártico detectado décadas después. La investigación identifica al tetracloruro de carbono como el principal causante de este agotamiento inicial. Este compuesto químico, ampliamente utilizado en la industria, demostró tener un impacto significativo en la capa de ozono a nivel global. Los científicos analizaron datos históricos y modelados para llegar a esta conclusión, que cambia la comprensión del problema. El estudio destaca la importancia de regular las emisiones de sustancias químicas dañinas para la atmósfera. Este hallazgo resalta que el daño a la capa de ozono no fue un fenómeno localizado, sino un problema global en desarrollo.