Una organización no gubernamental católica continúa enviando ayuda a las víctimas del huracán Melissa en Cuba, a pesar del embargo comercial estadounidense de más de seis décadas. La escasez de combustible en la isla ha obligado a utilizar carretas tiradas por bueyes para transportar la asistencia. Esta situación refleja las dificultades logísticas para distribuir la ayuda humanitaria en el país. La ONG busca llegar a las comunidades más afectadas por el desastre natural. El embargo estadounidense limita significativamente el acceso a recursos esenciales, incluyendo el combustible. Esta iniciativa destaca la necesidad de soluciones creativas para superar los obstáculos en la entrega de ayuda. La organización mantiene su compromiso de brindar apoyo a la población cubana vulnerable.
