Un joven camerunés, Stève Achille Diffo, fue asesinado violentamente en la localidad de Baloum, región del Oeste, tras ser acusado de robo de láminas sin evidencia alguna. Diffo fue interrogado por jóvenes del lugar y, en presencia del jefe superior de Baloum, Charly Constant Noussi, fue atado y brutalmente golpeado hasta la muerte. Testigos afirman que, a pesar de proclamar su inocencia, fue arrastrado por la vía pública y su cráneo fracturado con una piedra. Posteriormente, su cuerpo fue quemado con neumáticos rociados de gasolina. La familia de la víctima ha presentado una denuncia ante las autoridades, denunciando la falta de proceso legal y la crueldad del acto. El incidente ha generado indignación generalizada y temores de que el caso sea encubierto debido a la influencia del jefe tradicional en la zona. La opinión pública, especialmente en redes sociales, exige justicia y una investigación exhaustiva.
