El gobierno del estado de Osun en Nigeria ha rechazado firmemente las acusaciones de la Comisión de Delitos Financieros Económicos (EFCC) sobre la malversación de 11 mil millones de nairas de las cuentas estatales. Las autoridades de Osun denuncian que la EFCC está presentando afirmaciones sin fundamento para justificar la congelación ilegal de fondos gubernamentales. El gobierno describe la acción de la EFCC como una persecución política, alegando un intento de difamar su administración. Subrayan que no existe evidencia creíble que respalde las acusaciones de malversación. Esta disputa se produce en un contexto de crecientes tensiones entre el gobierno estatal y la agencia anticorrupción. Osun insiste en su transparencia y cooperación con las investigaciones legítimas, pero condena enérgicamente lo que considera una campaña de desprestigio. El gobierno ha prometido defenderse vigorosamente contra estas acusaciones falsas.