Ippei Mizuhara ha sido condenado a una pena de 57 meses de prisión. El exintérprete admitió haber robado casi 17 millones de dólares a la estrella del béisbol Shohei Ohtani. Además de este robo, Mizuhara se declaró culpable de fraude bancario y evasión de impuestos. El escándalo financiero ha impactado profundamente la imagen del equipo y del jugador. El acusado reconoció su responsabilidad en los delitos cometidos durante su gestión. Esta sentencia pone fin a un proceso legal marcado por la traición de confianza. Las autoridades confirmaron que los fondos fueron desviados ilegalmente.