El Parlamento noruego ha aprobado una dura crítica hacia la exministra de Justicia y Preparación, Emilie Enger Mehl, y al gobierno liderado por Jonas Gahr Støre. La censura se centra en la gestión de un caso de seguridad nacional relacionado con la divulgación de información clasificada. La comisión parlamentaria investigó las acciones de Mehl y del gobierno, determinando que se cometieron errores significativos en el manejo de la situación. Se cuestiona la transparencia y la diligencia en la evaluación de riesgos y la protección de datos sensibles. La oposición argumenta que la conducta de la ministra comprometió la seguridad del país. El gobierno, aunque reconoce errores, defiende sus acciones como necesarias en el contexto de la crisis. La votación parlamentaria refleja una profunda división política sobre el tema.