La Autoridad de Vigilancia del Espacio Económico Europeo (ESA) ha solicitado al gobierno noruego explicaciones sobre la continuación de los vertidos de residuos mineros en el fiordo de Førde, a pesar de la anulación de la licencia de vertido por el Tribunal Supremo. La ESA, encargada de supervisar el cumplimiento de las normas del EEE por parte de Noruega, Islandia y Liechtenstein, ha dado a Oslo hasta el 3 de julio para responder. El gobierno noruego debe justificar si la empresa continuará con los vertidos y, en caso afirmativo, la base legal que lo ampara. El Ministerio de Clima y Medio Ambiente ha asegurado que responderá dentro del plazo establecido. La situación surge tras la decisión judicial que declaró inválida la autorización original para los vertidos. Este requerimiento de la ESA aumenta la presión sobre Noruega en relación con la protección de su medio ambiente marino.
