Tras el huracán Helene, cuatro viviendas en el vecindario Cottages at Cypress Run en Hendersonville enfrentan la demolición debido a inundaciones severas. Anteriormente, estas casas fueron reparadas gracias al esfuerzo de sus dueños y al voluntariado comunitario. Los propietarios han optado por las compras voluntarias de FEMA para abordar las persistentes amenazas de inundación. Esta decisión se alinea con la iniciativa del Programa de Subvenciones para la Mitigación de Peligros, que busca convertir los terrenos afectados en espacios verdes. El objetivo principal es reducir los futuros riesgos de inundación en la zona. La demolición representa una medida proactiva para mitigar los efectos de futuros eventos climáticos extremos.