Un helado de origen turco, famoso por su textura elástica y su capacidad de no derretirse, está causando sensación en una ciudad frecuentada por miles de turistas rumanos. El producto, descrito como cremoso y con una consistencia que no gotea, ha ganado popularidad rápidamente. El sabor a pistacho es el más solicitado por los clientes. Este helado, conocido como "dondurma" en Turquía, se distingue por su elaboración tradicional y el uso de ingredientes específicos que le confieren estas características únicas. Su popularidad ha crecido gracias a las demostraciones de los vendedores, quienes lo manipulan con técnicas especiales para resaltar su elasticidad. La creciente demanda ha impulsado su presencia en esta ciudad, atrayendo a numerosos visitantes interesados en probar esta peculiar delicia.
