El Ministerio Público ha determinado que los agentes que utilizaron la fuerza durante un arresto en la estación Utrecht Centraal a principios de año actuaron dentro de la ley y no enfrentarán cargos penales. El incidente ocurrió en enero, cerca del llamado Bollendak, donde un agente tuvo un altercado con una mujer que fue detenida. Un video del incidente, que circuló en redes sociales, muestra al agente llevándose a la mujer por el brazo mientras anunciaba su arresto. La situación se tornó caótica cuando varios testigos intentaron obstaculizar al agente, lo que llevó al uso de porras y gas pimienta. Dos personas, una mujer de 23 años de De Koog y un hombre de 39 años de Rotterdam, fueron detenidas. El Ministerio Público dictaminó que el uso de la fuerza fue proporcional y necesario, dado que los testigos ignoraron las repetidas solicitudes de retirarse y los detenidos se opusieron al arresto. La patada dada por el agente fue considerada una respuesta defensiva legítima para crear espacio y facilitar el arresto.