Tras siete décadas sin nuevas bodegas, la prefectura de Niigata, cuna de la producción de sake en Japón, ha visto el surgimiento de una nueva empresa que está recibiendo reconocimiento. Tomomi Duquette, una apasionada defensora del sake, lidera este proyecto innovador. La nueva bodega ha logrado obtener premios poco después de su establecimiento, destacando en un mercado tradicionalmente conservador. Este éxito representa un soplo de aire fresco para la industria del sake de Niigata. Duquette busca revitalizar la apreciación por esta bebida tradicional, tanto a nivel nacional como internacional. Su enfoque innovador y la calidad de su producto están atrayendo la atención de expertos y consumidores. La iniciativa demuestra el potencial de nuevas perspectivas en una industria arraigada en la historia y la tradición.