El exgobernador de Kaduna, Nasir El-Rufai, es el centro de una controversia en Nigeria tras las advertencias de Atiku Abubakar sobre el posible uso del sistema judicial para perseguir a la oposición. Abubakar expresó su preocupación por las implicaciones de esta situación en las libertades constitucionales y la administración de justicia en el país. La alerta surge en un contexto de tensiones políticas y acusaciones de persecución selectiva. Se teme que la instrumentalización de los tribunales pueda socavar el estado de derecho y la democracia nigeriana. El caso ha generado debate público y llamado la atención sobre la independencia del poder judicial. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la oposición y la estabilidad política en Nigeria.