El parlamento de Níger ha aprobado una ley que penaliza la homosexualidad en todo el país. La reforma del código penal establece penas de hasta 20 años de prisión y multas de 100 millones de francos CFA (aproximadamente 152.000 euros) para las personas condenadas por actos homosexuales. La legislación, adoptada por los diputados, ha generado preocupación en organizaciones de derechos humanos. Los defensores de los derechos LGBTQ+ denuncian que esta ley viola los derechos fundamentales y fomenta la discriminación. El gobierno nigerino argumenta que la ley refleja los valores sociales y culturales del país. Se espera que la ley entre en vigor una vez sea promulgada por el presidente. Esta medida se suma a una tendencia creciente de criminalización de la homosexualidad en varios países africanos.