El Níger ha aprobado un nuevo código penal que agrava significativamente las sanciones para las personas LGBTQ+. La nueva legislación establece penas de prisión de hasta 20 años por relaciones entre personas del mismo sexo. Anteriormente, las leyes nigerinas ya criminalizaban la homosexualidad, pero las penas eran menos severas. Esta modificación legal ha generado preocupación a nivel internacional por el impacto en los derechos humanos y la seguridad de la comunidad LGBTQ+ en el país. Organizaciones de derechos humanos denuncian que esta ley fomenta la discriminación y la violencia. El gobierno nigerino defiende la medida argumentando que se basa en valores tradicionales y religiosos. La nueva ley también incluye disposiciones que restringen la libertad de expresión en relación con la orientación sexual y la identidad de género.