Un ataque yihadista contra el aeropuerto internacional de Niamey, la capital de Níger, y una base aérea militar adyacente, dejó al menos 13 muertos: once militares y dos civiles. El ataque, que duró aproximadamente dos horas, comenzó en la madrugada del jueves y fue reivindicado por el grupo yihadista Jama'at Nusrat al-Islam wal Muslimeen (JNIM), afiliado a Al Qaeda. Las fuerzas de seguridad nigerinas informaron haber neutralizado a 22 atacantes y arrestado a 20 más, confiscando un importante arsenal. Este incidente marca el segundo ataque de gran envergadura contra el aeropuerto de Niamey en lo que va del año, tras un ataque anterior en enero perpetrado por un grupo vinculado a Estado Islámico. La región del Sahel enfrenta un aumento de la violencia debido a la competencia entre diversos grupos yihadistas por el control territorial. Las autoridades nigerinas han confirmado que la situación está controlada y que las operaciones del aeropuerto se han reanudado. Este ataque se suma a una serie de incidentes similares en países vecinos como Mali y Burkina Faso, exacerbando la crisis de seguridad regional.
